13 mar

Hola a todos VIII

Publicado por Cepesma

Recordando de nuevo mi lugar de origen, un día a media tarde , el mar se comenzó a poner muy malo, rugía aún más, mucho más que aquel en el que pasé tanto miedo, claro, estábamos en el mes de enero y el mar del norte es muy traicionero, siempre está con temporales muy grandes, con olas como montañas.

Eran tan grandes las olas que los mayores nos mandaron salir a dormir al hielo porque era imposible mantenerse bien en el agua, por miedo que las olas grandes nos tirasen contra las piedras o los cortantes riscos del hielo.

Hicimos caso y esa noche dormitamos juntos todos, echábamos en falta la abundante leche caliente, y mama resignada me dejó sacarle lo último que le quedaba…se lo dije a Pin ..pero el ya no sacaba nada, su madre ya no tenía.

Así que no quedaba más remedio que buscarnos la vida por nuestra cuenta, aunque en ocasiones, como éramos traviesos, a algún mayor, le hacíamos de rabiar quitándoles algún pez de la boca, pero nos consentían y solo emitían algún improperio sin más importancia.

Cada vez queríamos salir más lejos de la costa y siempre lo hacíamos en grupo, no solo Pin, Lilí y yo, sino también otros que se juntaban a nosotros para jugar saliendo cada vez más lejos de los mayores, pero raro era el momento en el que algún grandullón no venía para reñirnos, obligándonos a estar con todos los demás cerca de la costa.

Siempre nos reñían diciendo que el día menos pensado, un tiburón o una orca nos tragaba de un bocado, eso nos hacia salir corriendo para meternos entre nuestras mamás, pero pronto se nos olvidaba y al menor despiste nos escapábamos de nuevo.

Para meternos miedo, Lilí, nos contó varias historias que daban escalofríos y te ponías a temblar pensándolo, como lo que le pasó al hermano de Nín, sabéis que es muy raro que nazcan dos pequeñas focas , porque lo normal es que cada mamá tenga un solo cachorro, bueno pues cuando Nín nació, también tuvo un hermanito.

Los dos jugaban siempre juntos y como la leche era escasa para los dos, tenían que conformarse con lo que podían, incluso había un sitio con algas parecidas a las lechugas que las comían cuando no pescaban nada, buceaban casi todo el día hasta una tarde que sintieron unos fuertes golpes en el agua, unas sombras muy grandes se veían alrededor de los dos haciendo círculos, ellos asustados se cogieron apretándose uno contra el otro, después de un tiempo pensaron que habían desaparecido aquellas sombras y nadaron todo lo rápido que podían hacia donde estaba su madre, pero…..se sintieron unos alaridos muy fuertes y Nín miró hacia atrás viendo a su hermanito saltar por el aire fuera del agua, dando muchas vueltas y al caer de nuevo, una boca inmensa con unos dientes muy grandes se abrió y lo comió, era una orca, terminó diciendo…Lilí

A pesar de todas estas historias, no podíamos dejar de adentrarnos en el mar, era nuestra forma de vivir y siempre nos quedaba el consuelo de que al menos no eran los hombres con sus formas tan dramáticas de actuar sobre nosotros , sino otros animales que tenían que alimentarse aunque fuera con nosotros, también al fin y al cabo, nosotros capturábamos peces.

Ahora estoy mirando por el ventanal y ….que bien…no me lo creo, estoy viendo caer copos de nieve, como si fuera la zona donde nací.

Están todos encantados porque está quedando todo blanco aunque no creo que sea para tanto, no entiendo de meteorología pero tiene pinta de no durar mucho.

Hoy he tenido que salir de la piscina porque me han cambiado todo el agua, dicen que salgo muy caro, 25 metros cúbicos de agua del grifo, una .. pasta gansa.

Donde estoy es una zona muy bonita, se llama Parque de la Vida y hay un montón de animales, todos ellos están aquí porque no los quieren los humanos, no es un zoológico, es un Centro de Recuperación, tortugas, serpientes, iguanas, tarántulas, emús, patos, gansos, un corzo, una cierva, halcones y muchos otros más.

No sé qué os parece a vosotros….yo estoy totalmente en contra de que los humanos nos utilicen en espectáculos circenses, en delfinarios o en acuarios claro…qué voy a decir yo…diréis vosotros.

Sin duda si supierais lo que padecen los delfines, las belugas, los leones marinos y nosotros las focas en una piscina de un delfinario…, me daríais la razón

Aun hoy, la gran mayoría de los delfines que veis en cautividad, son capturados en el mar con redes, trasladados a piscinas forradas con espumas para que se mueran los menos y domesticarlos.

Las primeras semanas es necesario sedarlos, son separados de sus hijos o de sus padres y muchos de ellos se mueren bien por los golpes que se dan constantemente o por las depresiones que llegan a tener.

Los delfines mulares, el típico fliper, es un ser muy inteligente, está justo detrás del hombre en la escala intelectiva y en ocasiones se suicidan de una manera muy singular para no sufrir, os explicaré como lo hacen.

Los delfines, respiran de forma voluntaria, de manera diferente al hombre que lo hace involuntariamente, eso quiere decir que vosotros los seres humanos, aunque queráis dejar de respirar no podréis, siempre vuestro organismo ordena al cuerpo mantener la respiración, sin embargo, los delfines pueden dejar de respirar cuando quieran y si no entra oxigeno al cerebro, se produce un paro cardiaco y la posterior muerte, eso es lo que de denomina suicidio natural inducido.

Recurren a ello cuando padecen un estado de estrés muy agudo y lo saben bien las personas que los tienen que manejar.

Estos cetáceos sufren depresiones muy similares a los humanos, se aíslan de los demás, quedan flotando en la superficie en una esquina sin querer comer y es muy triste verlos así, pasando días y días de esa manera.

Si tengo tiempo, otro día escribiré sobre esta penosa situación que viven mis primos, esos otros mamíferos marinos, los delfines.

Las focas, en muchas ocasiones cuando están en cautividad, es muy habitual que tengan abortos, perdidas de pelo, infecciones en la piel, y muchas de ellas ceguera, porque no somos animales adaptados a mucha iluminación ni a estar constantemente expuestas a la luz solar, ni a tener que soportar como hacemos habitualmente el bullicio y griterío de la gente.

Es raro el delfinario o acuario que no tenga a muchas de ellas con lesiones oculares muy graves, pero al hombre le da lo mismo, nos utiliza sin importarle cómo vivimos.

Playu

Continuará…………..


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